Diagnóstico preciso en ortodoncia: nuestro protocolo en 5 fases
Cuando una persona decide empezar un tratamiento de ortodoncia suele pensar en brackets, alineadores o en cómo quedará su sonrisa.
Sin embargo, la parte más importante del tratamiento ocurre antes de empezar.
Antes de mover un solo diente, es fundamental entender con precisión qué está ocurriendo en la boca del paciente. Un diagnóstico incompleto puede llevar a tratamientos menos estables o a resultados que no resuelvan el problema de fondo.
En Prieto & Serrano creemos que una buena ortodoncia se basa en tres pilares:
• Comprender el problema real
• Planificar el tratamiento con precisión
• Ejecutarlo con criterio clínico
Por eso trabajamos con un protocolo diagnóstico en 5 fases que nos permite analizar cada caso con profundidad antes de decidir qué tratamiento es el más adecuado.
Diagnosticar bien: como navegar con el mejor capitán
Para entender la importancia del diagnóstico nos gusta utilizar una comparación sencilla.
Imagina que vas a iniciar una travesía en velero.
Existen muchas herramientas para orientarte: sentir el viento, mirar las estrellas, utilizar una brújula o incluso un GPS moderno.
Todas son útiles.
Pero hay algo aún más importante que cualquier instrumento: la experiencia del capitán que interpreta esa información y toma las decisiones correctas.
En ortodoncia ocurre exactamente lo mismo.
La tecnología diagnóstica es esencial, pero lo que realmente marca la diferencia es la capacidad del especialista para analizar los datos y planificar el tratamiento adecuado.
En Prieto & Serrano combinamos tecnología avanzada y criterio clínico experto para diseñar tratamientos personalizados y estables en el tiempo.
Este es el protocolo que seguimos.
Fase 1: Exploración clínica funcional
La primera fase del diagnóstico es también una de las más importantes y, paradójicamente, una de las más olvidadas en muchas clínicas.
Un error frecuente es empezar analizando radiografías o escáneres sin haber explorado primero al paciente.
En Prieto & Serrano comenzamos siempre con una exploración clínica completa, interactuando directamente con el paciente y evaluando su función oral.
Durante esta primera valoración analizamos más de 30 parámetros clínicos, entre ellos:
• Función de la mordida
• Posición de los dientes
• Desarrollo de los maxilares
• Movimientos mandibulares
• Equilibrio facial
Esta fase nos permite construir una primera comprensión global del caso antes de pasar a los registros digitales.
Fase 2: Estudio fotográfico completo
La fotografía clínica es una herramienta fundamental en ortodoncia moderna.
Aunque hoy en día tomar fotografías es sencillo, lo realmente importante es saber realizarlas correctamente y analizarlas con criterio clínico.
En Prieto & Serrano realizamos 26 fotografías clínicas de cada paciente.
Estas imágenes nos permiten estudiar aspectos clave como:
• La sonrisa
• La estética facial
• La relación entre labios y dientes
• La posición individual de cada diente
Esta información es esencial para diseñar tratamientos que no solo funcionen correctamente, sino que también mejoren la armonía facial del paciente.
Fase 3: Escáner intraoral 3D
El escáner intraoral ha transformado la forma en la que diagnosticamos y planificamos tratamientos de ortodoncia.
Gracias a esta tecnología podemos obtener una reproducción tridimensional exacta de la boca del paciente, sin necesidad de utilizar los antiguos moldes de escayola.
Este modelo digital permite:
• Analizar la boca desde todos los ángulos
• Realizar mediciones precisas
• Detectar falta de espacio o apiñamientos
• Simular movimientos dentales
Esto nos permite planificar el tratamiento con mayor precisión y comodidad para el paciente.
Fase 4: Condilografía digital
La condilografía digital nos permite estudiar cómo se mueve realmente la mandíbula del paciente.
Esto es fundamental porque la mordida no es algo estático: la mandíbula está en constante movimiento al hablar, masticar o tragar.
Con esta tecnología podemos analizar:
• Los movimientos mandibulares en tiempo real
• La oclusión dinámica del paciente
• Posibles alteraciones funcionales
• Problemas en la articulación temporomandibular
Esta información resulta clave para diseñar tratamientos que respeten la función natural de la boca y eviten sobrecargas articulares.
Fase 5: Radiografía digital 2D y 3D
La última fase del diagnóstico es el estudio radiológico.
La radiología digital nos permite obtener imágenes detalladas en 2D y 3D, fundamentales para comprender las estructuras internas que no se ven en la exploración clínica.
Gracias a estas imágenes podemos estudiar:
• La posición de las raíces dentales
• El desarrollo óseo
• La presencia de dientes incluidos
• La relación entre los maxilares
• Posibles problemas estructurales
Además, la tecnología actual permite minimizar la exposición a radiación, manteniendo los máximos estándares de seguridad.
Un diagnóstico preciso permite tratamientos más estables
Cuando finalizamos estas cinco fases disponemos de una gran cantidad de información sobre el caso.
Es entonces cuando el ortodoncista analiza todos los datos y diseña el plan de tratamiento más adecuado.
Nuestro objetivo siempre es lograr tres cosas:
✔ Función
✔ Salud
✔ Estética
Porque una buena ortodoncia no consiste únicamente en alinear dientes, sino en conseguir una sonrisa equilibrada, funcional y estable a largo plazo.
En Prieto & Serrano cada sonrisa se estudia con precisión
En nuestra clínica creemos que la ortodoncia no empieza cuando colocamos un bracket o entregamos un alineador.
Empieza mucho antes.
Empieza con un diagnóstico exhaustivo, realizado con tiempo, tecnología avanzada y criterio clínico.
Solo así podemos ofrecer tratamientos realmente personalizados.
Si quieres saber cómo está tu sonrisa o si tus hijos podrían beneficiarse de un estudio ortodóncico, estaremos encantados de ayudarte en nuestras clínicas.












